Artificial y verde, el pasto sintético y las emisiones de CO2

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El pasto sintético es plenamente respetuoso con el medio ambiente. No sólo contribuye con el ahorro de agua dulce sino que también ayuda a contrarrestar las emisiones de CO2 gracias a los mínimos requerimientos que exigen su mantenimiento.

El cuidado del césped sintético no requiere del uso de maquinarias cuyo funcionamiento dependa del consumo de combustibles fósiles ni de elevados consumos de energía, como podadoras, calefacciones, helicópteros.

Gracias al efectivo sistema de drenaje de los pastos sintéticos no es necesario calefactar los terrenos de juego para secarlos, ni usar helicópteros para tales fines, lo que supone un ahorro energético importante.

No requiere el uso de fertilizantes nitrogenados u otros productos químicos, por lo que se reducen aún más las emisiones de CO2 y se evita la contaminación atmosférica, de los suelos y del agua.

No menos importante es el uso de materiales ecológicos como el Naturafill, que genera más oxígeno del que se consume, haciendo que el pasto sintético logre contrarresta las emisiones de CO2 ayudando en su trabajo a los bosques.

Por todas estas razones el pasto sintético es la opción ideal y más amigable con el planeta y sus recursos. Un producto ecológico a su disposición en todo el territorio chileno: Santiago, Villarrica, Arica, Viña del Mar, Melipilla, Buin, Punta Arenas y demás regiones del territorio nacional.