Impacto positivo del pasto sintético en la jardinería y el paisajismo

Son muchos los usos que tiene el pasto sintético. Uno de ellos impactó la jardinería y, por supuesto, el paisajismo. El diseño de espacios públicos, jardines privados, áreas comunes privadas o institucionales e incluso la decoración de interiores dio un giro positivo gracias al pasto sintético.

Hay varias razones por las que los profesionales y aficionados prefieren el césped artificial por encima del natural.

Ahorro de tiempo, agua y dinero en el mantenimiento; soporta las inclemencias del clima, es limpio y seguro, sin plagas que afecten las siembras de flores y demás plantas decorativas, es compatible con las mascotas y fácil de limpiar, no requiere de pesticidas ni de fertilizantes, en él no crecerán malas hierbas ni ninguna planta que no haya sido prevista por el jardinero paisajista.

Los diseñadores confían en el pasto sintético por su calidad, durabilidad y, sobre todo, porque les permite proyectar en el tiempo una imagen perdurable de belleza a través de sus creaciones, ya que el césped artificial no sufrirá ningún cambio no previsto, además de que su mantenimiento es más sencillo y económico y todo esto sin sacrificar absolutamente nada pues esta hierba artificial es idéntica a la natural.

No importa si Paine está en pleno verano, o si San Antonio padece un crudo invierno, quizá se trate de una larga sequía en Atacama, nada de eso importa si se diseña un jardín o cualquier otra clase de espacios con fines decorativos, recreativos o deportivos, el pasto sintético estará siempre verde, limpio y funcional.