Lo funcional del pasto sintético en piscina

Son muchas las ventajas de colocar pasto sintético en el área de la piscina. Una de ellas, por supuesto,  es su fácil mantenimiento. A diferencia del natural, el pasto sintético no requiere  riegos, ni  podas, ni  insecticidas. Tan solo será necesario cepillarlo cada cierto tiempo  para que el pasto sintético esté bonito y limpio, en este sentido, se trata de un material muy higiénico que no alberga hongos, bacterias ni insectos indeseados.

Otra de sus ventajas es su seguridad, ya que es una superficie anti- resbalante, aspecto vital al tratarse del  área de una piscina, donde lo último que se desea es un aparatoso   resbalón, además, el césped artificial es muy suave al contacto de los pies, de manera que  resulta muy agradable a las pisadas, inclusive, los usuarios de la piscina pueden acostarse  a tomar sol sobre el césped artificial, si acaso tal vez quieran colocar encima una toalla para estar más confortados, el detalle aquí es que tras mucha exposición al sol,  este material puede llegar a calentarse, pero esto puede remediarse agregándole agua para mantenerlo fresco, una base  de sílice  podría aminorar esta tendencia a calentarse.

En cuanto a su instalación, esta es muy sencilla,  no requiere de una  información ni de un entrenamiento especial, eso sí, hay que tomar en cuenta colocarlo con  una pendiente que facilite el drenaje del agua para que no se formen charcos.

Otro dato es que se puede optar por un pasto sintético azul, nada resultaría entonces más armónico, relajante y bonito, que una fresca piscina bordeada con pasto sintético azul. Finalmente no hay que preocuparse por que el cloro pueda llegar a decolorar el material. La gran mayoría de los   pastos artificiales  no se ven afectados con ningún agente químico, así que el cloro no les restará su brillo y color.