El pasto sintético y el impacto en las rodillas de los deportistas

El pasto sintético es ideal en el caso de aquellos deportes que impliquen saltar, o que contemplen, dentro del gesto deportivo del atleta, saltos  o carreras. En este sentido, el pasto sintético aporta una amortiguación extra que resulta muy valiosa a la hora de hacer deportes de alto impacto, ya que el pasto sintético está hecho con fibras de plástico flexibles, que así como potencian el rebote de los implementos deportivos como balones y pelotas, también suavizan el impacto de los pies del jugador, lo que disminuirá el riesgo de gaño en las articulaciones más expuestas las cuales son los tobillos, las rodillas, y las caderas. En el futbol, por ejemplo, un deporte que implica precisamente, correr y saltar, el césped sintético ayuda a prolongar la vida activa de los jugadores de todas las posiciones, pero particularmente en el caso del arquero, que no corre pero salta, el césped artificial puede prolongar su vida útil hasta entrados los cuarenta años, porque las articulaciones de los miembros inferiores se ven en cierta medida aliviadas, cuando los partidos se realizan en césped sintético. Ciertamente si hay que tomar en cuenta el tipo de zapato deportivo que se emplea al jugar en césped artificial, porque en estos casos no se debe jugar con los mismos que se utilizan en césped natural. El zapato que se emplea en pasto plástico debe tener tacos cortos y jamás de aluminio, esto es vital para las rodillas del atleta, ya que el zapato de taco largo se entierra en la superficie, y en el caso del pasto artificial, al enterrarse, el zapato no se amolda a la textura de este tipo de superficie, y en consecuencia no rota sino que se queda firme en el entramado, haciendo que la articulación rote internamente, lesionándose así gravemente los ligamentos.