Lo práctico de un campo de softbol de pasto artificial

Un campo de softbol de pasto artificial, tiene  más ventajas que uno de pasto natural. En efecto, considerado muy injustamente como el “beisbol de viejos”, el softbol, jugado en un campo de pasto artificial, puede ser utilizado todo el año. No importa en lo absoluto si cae nieve, si es época de lluvia, o nos encontramos en un candente verano de esos que todo lo seca, un campo de softbol de pasto artificial no será cerrado por ninguna de  estas causas. Al ser de pasto sintético, el campo no se anegará con el agua de las lluvias, ya que normalmente se instalará con un sistema de drenaje,  que implica una leve e imperceptible pendiente más arena de sílice. Con esto el pasto sintético dejará correr el agua de la lluvia, y al escampar, estará seco casi de inmediato. El césped sintético tampoco se cerrará por resiembra, ni porque tenga que ser fumigado o podado. Todo esto permitirá que el dueño del campo pueda rentarlo prácticamente sin interrupciones, lo que significará una mayor ganancia derivada de su campo de softbol de césped sintético.

Esto es importante inclusive para la comunidad, ya que se trata de un deporte que es para todos, es decir, hombres mujeres y niños, a diferencia del beisbol que es más bien masculino. En este sentido, el softbol promueve la integración, y la participación inclusive de personas de la tercera edad, quienes se ven beneficiados con un deporte competitivo, que no es menos exigente que el beisbol, solo es más suave en cuanto a los impactos sobre las articulaciones, así que es practicado a menudo por beisbolistas retirados que desean mantenerse activos en este juego seductor, que no tiene nada que envidiarle al beisbol, además, practicado en un campo instalado con pasto plástico, ofrece un espectáculo muy bonito.