Pasto sintético en canchas de voleibol

Una cancha de voleibol con pasto sintético, resulta muy  confortable  para los jugadores en cuanto al impacto en las rodillas. Las rodillas son las articulaciones que más se lesionan en el voleibol, debido a que se trata de un deporte de  muchos saltos. El pasto sintético aminora este impacto, por lo que resulta más ventajoso colocar pasto sintético como base de este tipo de canchas, que instalar la cancha en suelo de cemento. Inclusive en cuanto al deslizamiento de los jugadores, el pasto artificial es muy cómodo pues permite un deslizamiento  suave. Además, el pasto artificial es  sencillo de instalar, así que tan solo hay que disponer del terreno, que puede ser en un patio o jardín, alisarlo para que no tenga protuberancias, agregarle herbicida para evitar que germinen hiervas, e instalar la cubierta de césped artificial, colocar la malla, y listo, ya está disponible la cancha de voleibol de césped artificial. Claro está, que en cuanto a los roces por caídas, aunque el pasto plástico aminorará las consecuencias, no  podrá evitarlas, aunque hay que resaltar que  los raspones y quemaduras serán peores en  el cemento, ya que este material es más abrasivo que las fibras plásticas.

Además de estas ventajas, el césped sintético es ventajoso en una cancha de voleibol, porque no será necesario regarla, ni podarla, ni agregarle abono ni insecticida, además, la cancha estará disponible todo el año, independientemente del clima, de la estación en la que nos encontremos, o las lluvias. En este sentido, el pasto plástico no se anega con las épocas lluviosas, debido  a que siempre deben tener un sistema de drenaje adecuado al tipo de pasto que se empleé, que bien podría ser  una cubierta de pasto con relleno de arena de sílice, el cual absorbe el agua y propicia que esta circule.