Ventajas de una cancha de pasto sintético para hockey

Hoy en día, prácticamente todas las canchas de hockey son de pasto sintético, de hecho es muy raro encontrar una cancha de hockey hecha con pasto natural. Esto se debe  a que el pasto sintético resulta mucho  más económico que el verdadero, sobre todo en lo que respecta a su mantenimiento. Una cancha de hockey de pasto sintético no requiere de riego, lo que resulta un gran ahorro en agua, aunque sí se suele aplicar una ligera irrigación antes de cada partido  para favorecer el deslizamiento de la bocha (pelota). Por otro lado, el pasto artificial tampoco necesita ser podado, lo que deja por fuera la contratación de un personal para la realización de esta actividad, además, el pasto artificial no requiere de insecticidas,  y estará disponible todo el año independientemente del clima y de la estación del año en la que nos encontremos, esto traerá como beneficio económico para el dueño de la cancha, el hecho de que la misma le reportará ganancias ininterrumpidamente.

Por otro lado, una cancha de hockey hecha de césped sintético, hace que los pases de la bocha sean más rápidos, lo que propicia que el juego sea más atractivo, también contribuye con un mayor agarre del calzado a la superficie, y   amortigua  mas  las caídas  reduciendo así considerablemente el número y la  gravedad de las lesiones. 

La instalación del césped sintético en una cancha de hockey,  tiene unos requerimientos que hay que cumplir para que esta quede acorde a la intensidad de los partidos. Lo primero que hay que tomar en cuenta es que el césped elegido debe ser de alta calidad, esto precisamente porque se trata de un deporte que implica mucho impacto sobre el suelo, tanto por parte de las pisadas de los jugadores,  como por los golpes dados por el palo.