Ventajas del césped artificial en un campo de rugby

El césped artificial se pone verdaderamente a prueba en un campo de Rugby, es en este deporte de mucho impacto donde quedan demostradas al máximo las bondades del césped artificial. Lo primero que se pone a prueba es el confort de los jugadores. Se trata de una disciplina en la cual todos los participantes, en varios momentos del partido, caerán y rodaran por el pasto sintético, y es aquí donde quedan en evidencia las propiedades hipoalergénicas del pasto sintético.  Debido a que la naturaleza posee sabios recursos de defensa para evitar la depredación por parte de otros seres vivos, el pasto natural produce urticarias, precisamente para alejar insectos y animales que podrían comérselo o dañarlo. El césped artificial no requiere ni posee esta defensa, se trata de un material creado a base de poliamida (el que más se emplea en la fabricación de pastos deportivos), un material muy suave y resistente que es totalmente compatible con la piel humana y de las mascotas.

Por otro lado, el césped artificial está activo todo el año. No importa la estación en la que nos encontremos, ni el clima, el campo de rugby estará a disposición de los jugadores. Ni siquiera una lluvia abundante podrá dejarlo fuera de uso, el sistema de drenaje a base de arena de sílice y caucho reciclado lo mantiene siempre seco y libre de pozos, además, no será preciso cerrar el campo continuamente por resembrado, si por poda, riego o fumigación. Otro importante detalle es el valor del pasto sintético. Si bien, claro está, al principio será necesaria una inversión, este será el gasto que se hará para la instalación de la cancha. Una vez instalada, el valor del pasto sintético se vera potenciado, ya que no requerirá pagos por el agua del riego ni por equipos de mantenimiento.