El césped artificial y las temperaturas ambientales extremas

Ciertamente, el césped artificial es  sensible a las temperaturas  y ya les vamos a explicar cómo. Por ser un  material sintético, el césped artificial se dilata con el calor y  se encoje con el frío, claro está que estamos hablando de  unos milímetros.  Aun así, no hay que obviar este aspecto al momento de instalar el césped artificial.

Esta es una de las razones por las cuales, es preferible acudir a un experto antes que se arriesguen ustedes mismos a instalar el pasto sintético, sobre todo si van a instalar esta versátil cubierta en un área a la intemperie, como por ejemplo una cancha deportiva. En este sentido sería un error que se dedicaran a hacerlo ustedes mismos, no así en un área bajo techo, o un espacio pequeño como un salón o un parque  para niños. Ahí sí, hasta sería divertido que ustedes mismos se encargaran de la instalación del pasto sintético.

Pero en un espacio expuesto, el experto va a tomar en cuenta la hora del día para proceder con el trabajo, y todo lo hará según la estación en la que nos encontremos.  En invierno, por ejemplo, el césped sintético deberá ser instalado a partir del medio día, cuando las temperaturas están menos bajas, de manera que repose un poco antes de la madrugada, cuando esté ya instalado y se encoja unos milímetros. Llegada la primavera, con seguridad se expandirá, pero el experto habrá tomado esto en consideración y no habrá problema. Si la instalación es en verano, el césped sintético se instalará en la mañana, cuando el clima esté más fresco, y a medio día se regará la parte instalada buscando una menor dilatación de las fibras, de manera que con la llegada del invierno y la constricción de las hojas, no se noten los cambios.