El pasto sintético y la nueva mascota de la casa

Con el pasto sintético, llevar un  cachorro a casa es una experiencia  doblemente  grata, primero que nada, ese pequeño  será, y ya desde un primer momento es, un miembro más de la familia. Así que valdrá la pena brindarle todo para que el hogar continúe en la santa paz en la que estaba antes de su llegada, de manera que todo transcurra como una experiencia muy  grata. El pasto sintético es ideal cuando se trata de un perro, ya que es un material  lavable, así que si el cachorro orina sobre esta  cubierta de pasto sintético, tan solo será necesario lavarlo con  agua y un jabón suave. Igualmente si el pequeño cachorro hace sus deposiciones sobre el pasto artificial, todo se puede recoger sin problemas para luego lavar el césped artificial que quedará como si nada. El césped artificial será una superficie ideal para que el cachorro corretee son los niños, quienes podrán jugar con él sin riesgos de picaduras de insectos sobre  el jardín de pasto artificial.

Lo mejor,  es que este pasto plástico no va a requerir de riegos ni de podas, tampoco será necesario abonarlo ni agregarle insecticida. Además, lucirá verde  todo el año independientemente de la estación en la que nos encontremos. Otro detalle  importante, es que en el caso de nuestro cachorro, no habrá peligro de que se suscite un encuentro entre él y un animal  silvestre como un topo, ya que estos roedores no pueden perforar el pasto  sintético. Ya sabemos que estos animalitos  suelen morder cuando se sienten amenazados, y si bien no representan un peligro mortal para nuestro pequeño nuevo cachorro, no querríamos de ningún modo que entre ese nuevo miembro de nuestra familia se tropiece con un topo malhumorado, y   ocurra una pelea dentro de la cual nuestro consentido resultaría mordido.

De manera que a la llegada del cachorro, continuará la paz de siempre, con nuestro bello pasto.